viernes, 19 de diciembre de 2008

La población en Rivas Vaciamadrid

En esta entrada os incluyo una tabla estadística con los registros de población de Rivas Vaciamadrid entre 1842 y 2001. La fuente que he utilizado han sido los censos históricos del Instituto Nacional de Estadística referidos a los municipios de la provincia de Madrid.

Podréis observar los cambios de denominación de la localidad, hasta que finalmente se fija su nombre con la grafía actual: Rivas-Vaciamadrid. Porque parece que éste es su nombre oficial correcto, tal y como aparece en el Registro de Entidades Locales, donde fue inscrita por última vez el 4 de agosto de 2006, al incorporar parte del municipio de Madrid. Si queréis comprobarlo, podéis hacerlo en este enlace, que lleva al Libro de Variaciones de los Municipios de España desde 1842.

Además, he recibido recientemente una contestación de la RAE relativa a la duda de la utilización del guión o no. En ella se recomienda utilizarlo, sobre todo en documentos oficiales, aunque deja abierta la puerta a que, con el tiempo, se prescinda de él. En este mismo caso, tal y como he comprobado, se encuentran otros tres pueblos de la Comunidad de Madrid: Piñuécar-Gandullas, Valdeolmos-Alalpardo y Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias. Pero como tampoco es éste el tema de la entrada, os remito a la contestación que me han dado, que coincide, punto por punto, con la que luego me he encontrado en el blog de Juan Paricio Cardona, y que podéis leer en este enlace.

En cuanto a la tabla estadística de la población de Rivas Vaciamadrid (yo procuraré contribuir al olvido en la utilización del guión), lo que más me ha sorprendido es que la Guerra Civil no produjo una disminución significativa del número de habitantes del pueblo, al menos de manera oficial. Seguramente continuarían empadronados, aunque residirían en otros lugares. En todo caso, el año que viene se celebra el L aniversario de la "refundación" de Rivas, y se conocerán más detalles sobre el asunto.

Hasta nuestros días, la estadística se completa con los llamados padrones continuos, publicados por la Comunidad de Madrid y con la actualización mensual que incluye el Ayuntamiento de Rivas en su página web. Así, entre 2001 y 2008, los totales de población han sido:
  • A 1 de enero de 2002 - 35.660 habitantes
  • A 1 de enero de 2003 - 39.630 habitantes
  • A 1 de enero de 2004 - 45.099 habitantes
  • A 1 de enero de 2005 - 49.696 habitantes
  • A 1 de enero de 2006 - 53.459 habitantes
  • A 1 de enero de 2007 - 59.426 habitantes
  • A 9 de diciembre de 2008 - 68.645 habitantes (fuente del Ayuntamiento de Rivas)

domingo, 7 de diciembre de 2008

Gracián Ramírez: la leyenda de un caballero de Rivas


(Portada de Patrona de Madrid restituida, de Salas Barbadillo. En la parte inferior de esta edición de 1750 aparecen Gracián Ramírez, su mujer e hijas)
(Basílica de Atocha. Fotografía de Laurent. En www.urbanity.es)

Gracián Ramírez, según la tradición, es el nombre del señor de Rivas que, a principios del siglo VIII, consiguió que se edificase una ermita a la Virgen de Atocha, y que ésta fuese respetada por los musulmanes.

Cuenta la leyenda, que el dicho caballero, alcaide de la fortaleza de Madrid, se encontraba orando con su familia a la virgen de Atocha, a la que prometió la construcción de un santuario. En esos tiempos, los musulmanes habían invadido la península, y al ver que se comenzaba la construcción de un edificio, lo confundieron con una fortaleza y se aprestaron a atacar. Gracián, temiendo que su mujer e hijas fuesen capturadas, decidió degollarlas, y se retiró a su castillo en Rivas. Sin embargo, la intercesión milagrosa de la virgen hizo que el caballero encontrara indemnes a las mujeres, mientras estas oraban en el lugar en el que se veneraba a la imagen milagrosa. En sus cuellos tan solo se apreciaba un collar rojo.

Las versiones de este suceso pueden consultarse en varias fuentes, aunque yo recomiendo la que ofrece el Diccionario Histórico o Biografía Universal, publicado en 1834. Además, en la basílica de Atocha hay unos relieves alusivos al prodigio.

De Gracián Ramírez no existe constancia documental, al contrario de lo que ocurrió con Gocielmo de Ribas y su labor repobladora en el siglo XI. Lo que sí es cierto es que fue un nombre muy conocido y utilizado por escritores y nobles.

Por lo que he podido rastrear, el origen del relato parece iniciarse a mediados del siglo XIII, en relación al ciclo de leyendas relativas a las cruzadas (recomiendo el artículo de Ana María Freire ). Por esos años San Isidro era ya, aunque sin haber sido canonizado, el santo patrón de Madrid y al caballero Gracián se le consideraba el fundador de la casa de Ramírez Vargas.

Poco a poco la leyenda pasó a formar parte del romancero viejo a mediados del siglo XIV, a la vez que se fortalecía el poder y el mayorazgo de los Ramírez, uno de cuyos miembros fue Francisco Ramírez de Orena, esposo de Beatriz Galindo, La Latina, preceptora de Isabel la Católica.

Así, cuando comienza el siglo XVII, la figura de Gracián Ramírez es muy conocida, pero aún se potencia más en relación al ascenso de los Saavedra y a la beatificación de San Isidro. Recordemos que el patrón de San Isidro fue Iván o Juan de Vargas Ramírez, al que se consideraba descendiente de Gracián Ramírez y antepasado directo de los primeros marqueses de Rivas y condes de Bornos.

Recordemos también que el santo fue beatificado en 1619, y por esos años Beatriz Ramírez de Mendoza, esposa de Fernando Arias Saavedra, fundaba algunos conventos, entre los que se encontrarán el de las carboneras del Corpus Christi o el de Santa Cecilia de Rivas. Así, en los inicios del título la importancia de los antepasados estaba ya asegurada: un caballero de leyenda, el patrón de San Isidro y una piadosa dama que cede su patrimonio inmobiliario para la fundación de conventos.

Pero la fama del caballero Gracián dará un paso más al ser recogida por escritores de prestigio:
a) Lope de Vega le dedica algunos versos en una octavas.
b) Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo compone la "Patrona de Madrid restituida", en 1609
c) Rojas Zorrilla compone y estrena Nuestra Señora de Atocha, que esta digitalizada por Google Books en una edición de Mesonero Romanos en Biblioteca de Autores Españoles, de 1865. Podéis consultarla y descargarla en este enlace, a partir de la página 471.

En el siglo XIX Harzsentbusch escribió La Restauración de Madrid o las hijas de Gracián Ramírez, refundiendo un drama de Manuel Fermín de Laviano, que había sido muy representada en el siglo XVIII. Pero la sensibilidad social había cambiado: El autor fue silbado en el día del estreno, porque los hechos que recogían la obra no tenían consistencia histórica. Así lo recogía la crónica del evento, relizada por Mesonero Romanos en El Correo Literario y Mercantil, 406, 14 de febrero de 1831, pp. 2-3: "...ni el personaje ni el hecho están suficientemente autorizados ni conocidos para contar con el interés del público madrileño, y este es el defecto capital y que no podían hacer olvidar todos los accesorios por más bien ideados y conducidos que estuviesen...".

El recuerdo de Don Gracián se ha ido borrando con el tiempo, pero no el suficiente para que siglo y medio después se le identifique con un personaje histórico al que se atribuyen la fundación de un mayorazgo en el año 720 o la construcción del castillo de Rivas. Aunque quizás la grandeza del personaje, como en otras creaciones de la literatura, esté en haber conseguido la certeza de lo indefinido entre la historia y la ficción. Espero que la lectura de esta entrada nos ayude a recordar su nombre.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El Cerro del Telégrafo: III. El telégrafo óptico.

(Las cuatro primeras torres del telégrafo óptico en la línea Madrid-Valencia-Barcelona. La número 5 estaría en Perales de Tajuña. En total, 29,6 kms de distancia, en línea recta)

(Torre de telégrafo óptico según el sistema Mathé)

(El llamado "castillete de Retiro" era la torre nº1. Vino a sustituir a la de la Puerta del Sol y la Casa de Aduanas, convirtiéndose en la cabecera de la línea de Valencia y, también, la de Andalucía)

Las líneas de telégrafo óptico, reguladas por ley, comienzan a utilizarse en España a partir de 1799, aunque su generalización se produce en la década de los cuarenta del siglo XIX. Así, en 1844 una ordenanza regulaba la distancia máxima entre las torres, así como las condiciones de su ubicación. Mediante esta ley, de 1 de marzo de 1844, se adoptaba el sistema del coronel José María Mathe.

En principio, este método estaba destinado a la transmisión de mensajes cifrados, validos para los militares y autoridades provinciales. El lenguaje, a base de señales ópticas y encriptado, era muy complejo: abarcaba unas 97.000 expresiones distintas, que simplemente eran transmitidas por los torreros, sin conocer éstos el significado.

Estas torres eran auténticas fortificaciones. Tengamos en cuenta que, en la España del siglo XIX, el bandolerismo y las partidas carlistas se adueñaron de los espacios rurales y ello obligaría, en cierta forma, a la creación de la Guardia Civil en 1844. Ello explica, también, que en esos años, en los que ya se empieza a experimentar la telegrafía eléctrica, se siga prefiriendo ésta, puesto que los bandoleros podían cortar los cables de las comunicaciones. Por todo esto, los vigilantes de la torre tenían que estar preparados para soportar el aislamiento y los ataques armados. En este sentido, es muy recomendable el estudio de Pablo Schnell sobre las “Torres fortificadas del telégrafo óptico en la comunidad de Madrid”, que nos ilustra sobre los origenes y funcionamiento de este sistema, en nuestra provincia. Aquí, en la línea de Valencia, conservamos dos torres en buen estado: la de Arganda del Rey, llamada del “Campillo”, que ha sido recientemente restaurada, y la de la cabecera de línea, situada en el Retiro, entrando por la Puerta del Niño Jesús. A esta última pertenece una de las fotos de esta entrada del blog.

La torre del telégrafo de Rivas hacía la número tres en la línea de comunicaciones entre Madrid y Barcelona, pasando por Valencia. En realidad, a partir de Sagunto casi no llegaron a funcionar, debido a las dificultades de visibilidad por las nieblas. En total, desde el edificio de la Gobernación de la Puerta del Sol y el castillo de Montjuich, había sesenta de estas edificaciones. Se pueden ver las fotografías de todas ellas (salvo las que ya han sido destruidas) en la página de la Asociación de Amigos del Telégrafo.

De Rivas ha quedado noticia de su ubicación, pero nada del edificio, puesto que la superficie del Cerro del Telégrafo ha sufrido múltiples modificaciones y usos, y ya han transcurrido más de ciento cincuenta años desde que dejó de funcionar este artefacto. Concretamente, el telégrafo óptico empezó a funcionar en 1849 y fue sustituido por otro de cableado eléctrico en 1855.
Más bibliografía digital sobre el tema:

domingo, 9 de noviembre de 2008

Rivas Vaciamadrid: nuevas fotos aéreas y hemeroteca de la Vanguardia.

(Zona del Puente de Arganda y posteriores Laguna del Campillo y pueblo de Rivas, 1946)

(La misma zona en 1975. Aquí ya hacía 16 años de la construcción del pueblo. Además, se puede observar el afloramiento de agua junto al río Jarama)

En 1991 el pueblo apenas había crecido. Lo que sí ha tomado su forma casi definitiva es la laguna.

(En el año 2006 la fisonomía de la zona ha cambiado radicalmente)

El objeto de esta entrada es dar a conocer dos nuevas fuentes de conocimiento de Rivas Vaciamadrid a través de Internet.

La primera, consiste en nuevas fotos aéreas, de 1946 y 1975, añadidas a la herramienta nomecalles, editada por la Comunidad de Madrid. Hasta ahora he venido usando la serie de 1956, para compararla con Google Earth (imágenes de 2007), pero estas fotografías pueden completar la visión del crecimiento de la ciudad. Así, os pongo como ejemplo, el espacio del puente de Arganda, apeadero del tren y laguna del Campillo en el espacio 1946-2006.

Para acceder a esta herramienta, se puede hacer a partir de los enlaces que incluyo en la parte izquierda de esta página o, directamente, pulsando aquí. A continuación, debe elegirse, a la derecha, a opción "Fondos y Fotos Aéreas". Después de desplegar la persiana, podrá optarse por cualquiera de las series ofrecidas. Para el caso de Rivas Vaciamadrid son: 1946, 1956, 1975, 1991, 1999 y 2006.

La actualización incluye, además, un mapa de localización (a la derecha, arriba) , que puede desplazarse hasta elegir la zona que queramos y moverlo o minimizarlo, en la parte de la pantalla que deseemos.

La otra novedad es la aparición de la hemeroteca digital de La Vanguardia, de Barcelona. Contiene los textos íntegros, del diario, desde 1887. Y en ellos podemos leer noticias que afectan a nuestra ciudad, tales como:

Pero también es muy recomendable para seguir otros acontecimientos. Por ejemplo, si ponemos "frente del jarama" en el buscador, podremos leer las noticias que publicaba el periódico durante la batalla del mismo nombre, en el año 1937.

martes, 4 de noviembre de 2008

El Cerro del Telégrafo: II. Vértice geodésico.

(Rivas Vaciamadrid desde el Cerro del Telégrafo)

(Vértice geodésico)


(Mapa topográfico, con indicación de la cota del Cerro del Telégrafo)

El Cerro del Telégrafo, aparte de haberse utilizado como escuela de vuelo y elevación para ubicar una torre de telégrafo óptico, hoy en día cumple la función de vértice geodésico.

Al ser la mayor altura que se alcanza en el término municipal de Rivas Vaciamadrid, y en muchos otros lugares del entorno, en lo alto del parque, y después de pasar junto al centro Chico Mendes, podemos observar una señal, de color blanco (ensuciada por los graffitis), de 120 centímetros de altura y 30 cms de diámetro. Ella nos indica que nos encontramos a 698,8 metros de altitud sobre el nivel del mar y en una posición de N40º 21.865 y W003º 31.561.

Sobre este hito, recomiendo la visita a una curiosa página, que trata sobre este vértice geodésico. En ella es posible acceder, mediante un enlace, a una panorámica de 360º sobre todo el cerro. Sin duda, es el mejor mirador del que disponemos en muchos kilómetros a la redonda. Ahora, en los días despejados de invierno, es posible divisar desde los perfiles de la sierra madrileña hasta gran parte del Este de nuestra comunidad, incluida una vista completa de la ciudad de Rivas. En esta entrada os ofrezco una fotografía panorámica que hice este verano.

martes, 28 de octubre de 2008

El cerro del Telégrafo: I. La escuela superior de vuelo.

(Pista de vuelos en mapa escala 1:50.000. Fuente Instituto Geográfico Nacional)

(Velero y hangar)

(En la parte superior de la fotografía se puede apreciar el hangar y la pista)

(Uso actual del espacio de la Escuela de Vuelo del Cerro del Telégrafo)

El Cerro del Telégrafo, en Rivas Vaciamadrid, es conocido por dar nombre a un polideportivo y a un parque, en el que se encuentra el centro de interpretación Chico Mendes.

El nombre viene dado por una torre de telégrafo óptico (la número tres), que unía Madrid y Valencia. Cuando este tipo de comunicación fue abandonado, a mediados del siglo XIX, el lugar sería aprovechado para otras funciones. Por ejemplo, puesto que se trata de una de las cotas más altas de los alrededores, se instaló un vértice geodésico. Más aún, en la guerra civil, se utilizó para disponer en él baterías de artillería.

Pero, además, el Cerro del Telégrafo dio nombre a una Escuela Superior de Vuelo, que estuvo funcionando hasta finales de los años sesenta. Así, en 1939, se crean las escuelas de Monflorite (en Huesca) y ésta, que es la que se encontraba en Rivas. Su función, en un principio, era formar a las milicias universitarias en el pilotaje de aviones, acumulando las primeras horas de vuelo. Tal es el carácter de la noticia que recogía La Vanguardia, el 12 de marzo de 1940, cuando nos informa de un acto en el que el general Yagüe, ministro del Aire en aquel momento, entrega veinte diplomas de piloto a miembros de la Falange Española y de las JONS. También podemos ver la relación de aspirantes a piloto, en 1942, publicados en el Boletín Oficial del Estado.

Con el tiempo, el aeródromo se convertirá en lugar de formación para las primeras promociones de ingenieros aeronáuticos y del INTA o, simplemente, de pilotos de aviación civil.

En 1961 se creó la Escuela de Vuelo sin Motor de Ocaña (Toledo) con el fin de sustituir a la del Cerro del Telégrafo. No obstante, en una noticia del 5 de diciembre de 1969, se hace referencia a que todavía se seguían efectuando vuelos en Rivas.

Las fotos de la cabecera corresponden a la ubicación de la pista y a un hangar, así como la superficie urbanizada con posterioridas, con las calles correspondientes. La fotografía del planeador forma parte de un artículo de Salvador Capuz Morelo en http://www.vueloavela.org/ . Pueden encontrarse más en este enlace.

miércoles, 22 de octubre de 2008

EL TÍTULO DE MARQUÉS DE RIVAS DEL JARAMA

Continuando con entradas anteriores, os ofrezco una síntesis genealógica de unos de los dos títulos nobiliarios que llevan el nombre de nuestra localidad. Recordemos que los duques de Rivas Saavedra se comenzaron a llamar así desde 1792, incorporando título de marqués que había iniciado José Saavedra, en 1641.

Pero también existen, aún hoy en día, los marqueses de Rivas del Jarama. Tal condición fue creada por Felipe V, cuando otorgó a Antonio de Ubilla y Medina, su Secretario de Estado y de Despacho, este marquesado, en 1703. Pero ¿Cómo pudo otorgar el rey un título que ya existía?. Supongo que hay que explicar este hecho en los acontecimientos que vivía España en aquellos momentos, en plena guerra de Sucesión al trono, y en un deseo de un monarca francés por agradecer los servicios prestados a sus hombres de confianza. Además, hay que tener en cuenta, que Lorenzo Arias Saavedra, que era el marqués titular de Rivas, había nacido en Perú, donde se encontraba su padre y su familia, al servicio del virrey. El caso es que la polémica estaba servida: Carlos IV, al final del siglo decidió que los Saavedra serían duques y así podría continuar existiendo el marquesado.

Antonio de Ubilla murió el 22 de octubre de 1726, sin descendencia, y decidió dejar por heredera de sus bienes a la franciscana Venerable Orden Tercera, que ejecutó la herencia en Luis Nicolás Manso de Velasco. A partir de entonces comienza la accidentada transmisión del título, cuyos titulares han muerto, en varias ocasiones, sin sucesión. Ello ha determinado que sea muy difícil seguir su evolución hasta nuestros días, aunque creo que lo he conseguido.

El caso es que, como se puede observar en la síntesis genealógica, el título estuvo a punto de desaparecer a principios del siglo XX. En 1929 se solicitó su rehabilitación, hasta que finalmente, el 22 de julio de 1965, pasa a la que era su titular hasta hace dos años, María de las Mercedes Van Moock Chaves y Guardiola. Por esas fechas, una sentencia de la Audiencia de Sevilla, que aparece recogida en El País, edición de Andalucía, daba el título a su primo, Federico Carlos de Aguilar y Chaves, en virtud de la aplicación del principio de varonía. En la sentencia se afirma que tal principio puede no ser justo, pero es el que recoge la Constitución actual, en tanto ésta no sea reformada. Y esa es, de momento, la situación a día de hoy.

Entiendo que estoy tratando un tema denso, pero no deja de resultar curioso que, actualmente, Rivas Vaciamadrid, tenga un duque y un marqués, que incorporan a su título el nombre de la ciudad.

De los marqueses de Rivas del Jarama os recomiendo la lectura de una breve reseña sobre el primero de ellos: Antonio de Ubilla y Medina; y sobre Alberto Manso de Velasco y Chaves, que llegó a ser senador y caballero de la Orden del Toisón de Oro puede ser consultado su expediente en la web del senado (a partir de este enlace se debe buscar en títulos nobiliarios, la S, Superunda Conde de, Alberto Manso de Velasco y Chaves).

Para esta información me he basado en documentos del Archivo Histórico Nacional y de la Gaceta de Madrid (hasta 1967), porque no hay nada publicado. Si he incurrido en alguna inexactitud estaría encantando de recibir las oportunas correcciones o comentarios, porque me parece que esta parte de nuestra historia es de las más desconocidas por la mayoría de los ripenses.

Por último, he de recordar que la genealogía de la parte superior está en formato jpg. Si alguien quiere disponer de ella en pdf, con una mayor calidad, se puede hacer en: http://www.scribd.com/doc/7461075/Genealogia-Marqueses-de-Rivas-Del-Jarama

lunes, 20 de octubre de 2008

ACLARACIÓN SOBRE LA ENTRADA "RIVAS VACIAMADRID: LA RIADA DEL 22 DE SEPTIEMBRE DE 2008"

Cuando comencé, hace dos meses, este blog de Historia y Geografía de Rivas Vaciamadrid, mi intención era, y sigue siendo, dar a conocer, utilizando Internet, aspectos más o menos desconocidos sobre el pasado y el entorno de esta localidad.

El formato blog, que es el que utilizo, permite una mayor facilidad de publicación de las entradas, y una gran fluidez en la comunicación con los lectores.

Pero más allá de eso, la finalidad que me mueve, que es la de proporcionar información y herramientas de búsqueda que no son fácilmente accesibles, no es la de crear polémica con ninguno de mis artículos. Y reafirmo estos principios, sobre todo en relación a la entrada sobre la riada del 22 de septiembre.

En ella, tan sólo pretendía dejar constancia de una “efeméride meteorológica”, acontecida en esa fecha, con indicación de la avenida de agua ocasionada por las fuertes lluvias. Y lo hice en un tramo determinado de este municipio, cuyo espacio es el que aborda mi blog.

Según varias informaciones, parece ser que el origen del torrente de agua estuvo fuera de la ciudad, buscando la avenida principal su desagüe natural al río Manzanares. Pero lo que es más evidente, es que esa noche resultó dramática para los vecinos de Rivas, y trágica para los de Coslada. En este sentido, pido disculpas porque hubiera tenido que esperar más tiempo para la publicación de este artículo, dada la cercanía de las sensaciones de miedo e incertidumbre de los ripenses, y porque ahora parece tiempo de determinación de responsabilidades entre las diferentes administraciones. En este sentido, ya decía en su momento, que no es mi intención, ni nunca lo ha sido, buscar responsables. Y por eso tampoco me agrada que puedan utilizarse estas fotos para conseguir ese objetivo. Para eso, que yo sepa, están los ingenieros y especialistas correspondientes, cuyo dictamen será el que valga. Si alguien utiliza lo que yo he escrito como una prueba de algo, creo que está equivocado.

Sepan quantos es un blog personal, que no simpatiza con ninguna fuerza política – aunque alguna tiene un enlace a mi página, y no al revés -, ni depende de ninguna institución. Y por eso he tratado de evitar la opinión y la polémica.

Sí he de confesar que me equivoqué a la hora de recoger una “efeméride”, porque para que ello se conmemore, debe haberse cumplido al menos un aniversario. Por eso, y por consecuencia con mi condición de historiador, retiraré dicha entrada, que volverá a ser publicada el día 22 de septiembre de 2009. En este sentido, agradeceré a todos los que puedan hacerme llegar al correo información sobre el tema acontecido, que lo hagan. De esta forma tendremos toda una visión más exacta, aunque ella pueda molestar a alguien. Aún así, recomiendo la vista de esta entrada, porque contiene unas frases que pueden servir de mucho, en un tiempo en el que se valora a las personas, y no a las opiniones.

Yo seguiré con mi labor de historiador, publicando próximamente una entrada sobre los marqueses de Rivas, y dejando la actualidad más inmediata para el futuro, cuando ya sea historia.

sábado, 11 de octubre de 2008

EL PRIMER DUQUE DE RIVAS

(Prueba de hidalguía con árbol genealógico de tres generaciones. En AHN, Estado, Carlos III, Exp. 788)
(Transcripción en síntesis del citado árbol)

A lo largo del siglo XVIII el título de marqués de Rivas va a ser motivo de disputa. En el año 1702, Felipe V había creado el marquesado de Rivas del Jarama para su Secretario de Despacho, Antonio Ubilla. Los antiguos marqueses van a pleitear por recuperar el título nobiliario. Así, al menos en 1727, hay noticias de que Lorenzo de Saavedra, III marqués de Rivas, interpone un recursos para que el señorío ripense volviese a su familia (AHN. Consejos, 9824, A. 1727, Exp.3).

Al fin, en 1792, Carlos IV decidió crear el Ducado de Rivas Saavedra para Juan Martín Pérez de Saavedra que era, además, marqués de Viana, de Andía, de Auñón y de la Rivera.

La evolución, hasta llegar a ese momento, puede seguirse en el árbol genealógico que ahora presento. Se puede consultar directamente en el Memorial para la consecución de la orden de Carlos III. En este libro se contienen todas las pruebas que había que aportar, demostrando que el duque tenía nobleza de sangre y no de servicio. Esta digitalizado por el portal de los archivos españoles y puede consultarse en su integridad en este enlace.

Las imágenes corresponden al citado árbol genealógico, en un montaje con los dos folios que ocupa, y a la transcripción que he realizado. Recuerdo que también está disponible en pdf en esta dirección: http://www.scribd.com/doc/6487971/Genealogia-Primer-Duque-de-Rivas

viernes, 10 de octubre de 2008

LOS PRIMEROS MARQUESES DE RIVAS SAAVEDRA

(SÍNTESIS GENEALÓGICA DE LOS PRIMEROS MARQUESES DE RIVAS SAAVEDRA)

(RETRATO ANÓNIMO DE BEATRIZ RAMÍREZ DE MENDOZA. Biblioteca Nacional de España)

El señorío de Rivas fue otorgado en el año 1634, por Felipe IV a Don Fernando Arias de Saavedra, casado con Beatriz Ramírez de Mendoza. Desde aquí, hasta 1792, se extiende el árbol de estos marqueses. A partir de ese año, Don Juan Martín Pérez de Saavedra y Cueto, obtendrá de Carlos IV el título de Duque de Rivas Saavedra.

Beatriz Ramírez de Mendoza, al enviudar, decidió profesar como monja en un convento de Carmelitas Descalzas: el del Corpus Christi o de las Carboneras, en Madrid. Pero lo que más nos interesa, es que aquí, en Rivas, fundó el convento de frailes mercedarios de Santa Cecilia,
adonde el III Duque de Rivas trajo el Cristo de los Afligidos y que, hoy en día, es el lugar donde se venera el Cristo de Rivas. Además, fundó otros dos de la misma orden, en Castellar y en el Viso, y otro más de carmelitas en Alcalá de Henares.

De doña Beatriz hay bastantes testimonios, e incluso una imagen, que he obtenido de la Biblioteca Nacional y que aquí reproduzco. Para ampliar información se puede consultar el libro: Hijos de Madrid, ilustres en santidad, dignidades, armas, ciencias y artes. Diccionario Histórico, tomo I, páginas 211 y 212, de José Antonio Álvarez y Baena, publicado en Madrid en 1789 y digitalizado por Google desde la Biblioteca Pública de Nueva York.

Fernando Arias Saavedra, su marido, se había casado en 1584 con ella. El hijo de ambos, Gaspar Juan Arias de Saavedra heredará el título de Conde de Castellar, pero el I Marqués de Rivas no será él, sino su hijo. Concretamente José Saavedra y Ramírez de Mendoza, que cambiará sus apellidos por los de su abuela, y el 25 de julio de 1641 (Archivo Histórico Nacional, Consejos, 5240, rel. Bis) obtiene el título por los continuos y distinguidos servicios a Felipe IV.

La vida del primer marqués de Rivas fue trepidante, cayendo prisionero de los franceses en la batalla de Avins (1635) y participando posteriormente en continuos combates y socorros de las acorraladas tropas españolas en Flandes. Recomiendo especialmente la lectura de la página de Juan L. Sánchez, en la que podréis encontrar más detalles y alguna referencia a los cuadros que sobre la vida de este personaje se hicieron, y que hoy se conservan en la Sala de los Saavedra del palacio de Viana en Córdoba.

Un hijo de José Saavedra heredará el marquesado y pasará con un primo suyo, virrey del Perú, a América. Allí, en el Perú, nacerá el III marqués de Rivas, Lorenzo Arias Saavedra, que tendrá que defender el marquesado ante una nueva dificultad: el nuevo rey, Felipe V, decidió crear el título de Marqués de Rivas del Jarama, y se lo otorgó a su Secretario de Despacho Antonio de Ubilla, en 1703.

Podéis seguir todo este desarrollo en la síntesis genealógica del encabezamiento. Si la calidad de imagen no parece la adecuada (está en formato jpg) debéis pinchar sobre ella. También podéis visualizarlo en pdf en http://www.scribd.com/doc/6495597/Genealogia-Primeros-Marqueses-de-Rivas-Saavedra, e incluso descargarlo desde allí.

MARQUESES Y DUQUES DE RIVAS

(Retrato de Ángel de Saavedra y Ramírez de Baquedano, III Duque de Rivas Saavedra. Realizado por Federico Madrazo, en 1835. Biblioteca Nacional de España)

(Firma del III Duque de Rivas en una carta dirigida a Isabel II. AHN, Diversos-títulos, familias 3419, leg. 164. exp. 2)

Es de público dominio el conocimiento de la existencia de un duque de Rivas, ligado a nuestra localidad por el nombre de su título, y famoso por su obra literaria. Además, se sabe que este personaje fue el que mandó traer el Cristo de los Afligidos hasta el antiguo convento de los mercedarios, y desde entonces allí permanece, con el nombre de Cristo de Rivas. De hecho, un Instituto de Educación Secundaria decidió denominarse con el título nobiliario de Don Ángel Saavedra y Ramírez de Baquedano, que tal era su nombre.

Yo no pretendo, en estas entradas, aportar datos biográficos sobre el duque, porque para eso hay muchos y documentados estudios de fácil acceso, que pueden ser consultados en la red. Mi intención es dar a conocer los títulos nobiliarios relacionados con la ciudad, y debo adelantar que han sido varios, desde el siglo XVII: el marquesado de Rivas Saavedra, que dará lugar al Ducado de Rivas Saavedra, y el marquesado de Ribas del Jarama. De ellos, aún hoy en día, hay representantes reconocidos.

No tengo intención de hacer un denso estudio genealógico de este linaje, pero si puedo aportar una síntesis, de la cual podéis disponer en formato jpg en la misma entrada, y en pdf en scribd. Gracias a las fuentes digitales que ahora están a nuestra disposición en Internet, he podido reconstruir el desarrollo del marquesado desde su creación hasta nuestros días. Las fuentes están, fundamentalmente, en el portal de los archivos españoles, en la gazeta de Madrid y en el archivo del Senado. Todas ellas de libre acceso y ofreciendo la posibilidad de ver los documentos originales.

martes, 30 de septiembre de 2008

El tren de Arganda vuelve a funcionar

(Composición del tren de Vapor Madrid, con la locomotora de vapor y los vagones restaurados por la asociación. Fotografía J.A. Frutos)

(Fotografía del tren del Tajuña en 1905. Pertenece al libro de López Mondejar, Publio., Viajeros al tren. 150 años de ferrocarril y fotografía en España. Lunwerg. Madrid, 1998)
La locomotora no es la pequeña 030T de Vapor Madrid. Más bien parece una 121T o una 131T, de Henschel o de Borsig.

(Fotografía de situación y acceso de Vapor Madrid, en la Poveda)

(Aguja de cambio manual de vías en los alrededores del Campillo)

El próximo domingo, 5 de octubre, el Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid, volverá a abrir al público su museo ferroviario y pondrá en circulación, de nuevo, el tren de Arganda. La máquina de vapor estará disponible, eso sí, a partir del domingo siguiente, puesto que las tareas de reparación y puesta a punto no han hecho posible que esté lista para el día de la inauguración.

La información, más detallada, puede consultarse en la página web de la asociación Vapor Madrid, pero os adelanto que el tren funcionará, esta temporada, todos los domingos, entre octubre y diciembre, a las 11:30, 12:30 y 13:30. El precio es de cinco euros, y permite un recorrido de, aproximadamente, siete kilómetros. El trayecto se inicia en el apeadero que hay frente al museo. Después, el tren avanza sobre el puente metálico hasta bordear la Laguna del Campillo, y luego regresa a su punto de origen.

La visita merece la pena por varios motivos: el conocimiento del tren del Tajuña que, de varias maneras, ha recorrido nuestras tierras hasta 1997, la posibilidad de disfrutar de un viaje en la reconstrucción de un tren de vapor original y, también me parece muy importante, conocer el trabajo de la asociación.

Toda su labor se encuentra muy bien recogida en la página web, pero me gustaría resaltar algunos aspectos que quizás sean desconocidos para la inmensa mayoría de los habitantes de Rivas y su entorno. Por ejemplo, que gracias a las mediaciones de esta agrupación ferroviaria ha sido posible restaurar y pintar en su color original el puente metálico del ferrocarril, que atraviesa el río Jarama, y que es el más largo de toda la Comunidad de Madrid, con ciento setenta metros. O, por citar otro caso, que la escuela taller Román Aparicio, ha conseguido, asesorados por Vapor Madrid, restaurar vagones, reconstruir el antiguo edificio del apeadero de La Poveda o construir “ex novo” un vagón de tercera, con balconcillos, para que más viajeros puedan disfrutar de este tren.

Pero su Historia es aún más interesante. En 1987 comenzaron con pequeños convoyes de ancho de vía de 5 pulgadas, pero ya en 1990 compraron a un chatarrero de La Felguera, en Asturias, una máquina del puerto del Musel, en Gijón, a punto de ser destruida, por 750.000 pesetas. Después vinieron tres años de restauración, prácticamente con sus propios medios. Por fin, el 5 de enero de 1994, el viejo tren volvió a entrar en Arganda, mientras una multitud se agolpaba a ambos lados de la vía para revivir aquel momento.

En 2001 se firmó un acuerdo entre la CIFVM y los ayuntamientos de Arganda y Rivas Vaciamadrid para que un tren histórico a vapor recorriera el trazado que os he indicado antes. Y eso ocurrió desde el 4 de mayo de 2003, hasta ahora…

Vuelvo a insistir en que conozcáis su trabajo y les apoyéis, aunque sea con el precio del billete del tren. Porque luego lo invierten en carbón para la caldera de la máquina, pintura, madera,… Hasta el año pasado no han tenido un patrocinador privado, y es el que les ha suministrado las herramientas.

"Lejos, Madrid se otea.
Y la locomotora
resuella, silba, humea,
y su riel metálico devora,
ya sobre el ancho campo que verdea"
(Antonio Machado)

Os incluyo, por último, un vídeo de la historia de los ferrocarriles españoles que trata sobre la importancia de los trenes mineros o de vía estrecha, a finales del siglo XIX. Contiene imágenes de otros ferrocarriles métricos, como los del museo Vasco del Ferrocarril, en Azpeitia, y el de Asturias, en Gijón.



viernes, 26 de septiembre de 2008

Inundaciones del río Jarama en marzo de 1947

Os adjunto un vídeo del NO-DO, rescatado por el Archivo de Arganda, y colgado en youtube. Las imágenes muestran los efectos de las inundaciones del río Jarama en 1947, y en ellas podréis ver los edificios de las antenas de Radio Nacional, que habían sido inaugurados dos años antes, y el espacio de las actuales graveras y lagunas.

Es sabido que la riada del día 22 de septiembre fue debida a un episodio de gota fría y a la incapacidad de las infraestructuras para guiar la avenida de agua hacia su desembocadura natural, que era el río Manzanares. Estas imágenes, por el contrario, nos ilustran sobre una de las más de noventa inundaciones históricas registradas en la Cuenca del Tajo en la Comunidad de Madrid. Generalmente, dichos accidentes naturales se producen a finales del invierno y principios de la primavera, y están causados por abundantes lluvias que proceden de frentes atlánticos.

En el pie de vídeo se indica únicamente el año, pero puede corresponder a lo sucedido entre los días 6 y 9 de marzo de 1947. En esas fechas, por ejemplo, el río Tajo, a su paso por Toledo, registró un caudal de 2900 metros/segundo (el río Ebro, en su desembocadura de Tortosa, tienen un caudal medio de 712). De los destrozos causados, hay fotografías en la prensa de la época, tal y como recogen, entre otros, el Paseo Geológico por los alrededores de la ciudad de Toledo, en sus páginas 76 a 79.

En cuanto al río Jarama, hay referencias a la crecida en la obra de Federico González Couto., Estudio Histórico sobre el Puente Viejo de San Martín de la Vega. En sus páginas 6 y 7, con fecha 15 de marzo, se habla de una carta que contiene la relación de afectados por la crecida y de otra carta del alcalde de San Martín pidiendo que se refuercen las defensas frente al río.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Rivas Vaciamadrid: la riada del 22 de septiembre de 2008 - SE PUBLICARÁ EL 22 DE SEPTIEMBRE DE 2009.


"Lo que importa es tener razón y, después de tener razón, importa casi tanto saber defenderla, porque sería triste cosa que teniendo razón pareciese como si la hubiésemos perdido a fuerza de palabras locas y de hechos reprobables. Es seguro que a la larga la verdad y la justicia se abren paso, mas para que se lo abran, es indispensable que la verdad se depure y se acendre en lo más íntimo de la conciencia y se acicale bajo la lima de un juicio independiente, y que salga a la luz con el respaldo y el seguro de una responsabilidad. He deseado y procurado que todos lo hagan así"
(Manuel Azaña, ayuntamiento de Barcelona, 18 de julio de 1938)

miércoles, 17 de septiembre de 2008

La barca de Arganda

(Croquis sobre la ubicación, en 1723, de una barca en Ciempozuelos. Imagen digitalizada del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid)

La imagen del puente de hierro de la antigua carretera de Valencia alcanza casi la categoría de símbolo, y así se ha recogido en variadas representaciones gráficas del cine o la fotografía. Quizás ello nos lleve a creer que en ese lugar siempre existió un puente, que comunicaba Madrid con la zona de Valencia. La realidad es que el paso del río, hasta bien entrado el siglo XIX, se hacía mediante una barca de madera, que aparece en los documentos como “la barca de Arganda”.

La primera referencia que he encontrado de ella es en un documento de principios del siglo XVI. Así, en 1502, hay una orden del Consejo Real a Diego de Cortinas y Mayor de Vargas para que pusieran a disposición de los vecinos la barca que tienen para pasar el río Jarama. (Archivo de Simancas, Hojas Sueltas de Procesos, -CRC, 764, 7).
El 18 de abril de 1576, en las Relaciones Topográficas de Felipe II, en su capítulo 22, los vecinos Mateo Martínez, Pedro de Mejorada, Pedro de Blas y Francisco Fernández, dicen "haber de una barca (...) que está en el paso que va de la villa de Madrid al reino de Valencia y ciudad de Cuenca y la Mancha, el puerto está a la parte de este lugar en el término de él (se refiere a Arganda del Rey), y de la otra parte (en la otra orilla) está en dehesa de doña Luisa de la Cerda, señora de Paracuellos, el aprovechamiento de esta barca es del dicho concejo, vale un año con otro de renta, cincuenta mil maravedíes"

Transcurrió el siglo, y Madrid se convirtió en capital de la monarquía hispánica, y Felipe II creó los Reales Sitios, y se construyó la Puente de Segovia, y el de Aranjuez,… pero para llegar desde Levante hasta la Corte hubo que seguir pasando el Jarama en una barca de madera. Y del peligro que esto suponía no se libraba nadie: sabemos, por Las Relaciones sucedidas en la Corte de España, de Luis Cabrera y Córdoba, que en cierta ocasión, el rey Felipe III estuvo a punto de morir ahogado en dicho transporte. La suerte quiso que, al ver la barca “cargada con muchas acémilas cargadas y gentes que pasaba”, prefiriera esperar aquella barcada primera. Pero ésta se hundió, ahogándose personas y animales. Fue tal el susto y la precaución del monarca, que éste prefirió regresar a Vaciamadrid esa noche, y dar un rodeo por Aranjuez para pasar a Levante. Este mismo hecho se recoge también en un manuscrito de la Biblioteca Nacional, en el que aparece también la figura del Duque de Lerma.

Porque ésta era la solución que había cuando el Jarama iba muy crecido: bajar hasta Aranjuez para poder pasar hasta Arganda. Así lo relata Antonio Ponz, en su Viage de España, que propone la construcción de un puente para aliviar las fatigas de los viajeros. Y hablamos de 1772, en pleno proceso reformista de la Ilustración. De esta época, según nos informa Agustín Sánchez Millán, sabemos que en 1753 se cobraba, por el paso de cada acémila, 32 reales, por persona 8 y por carruaje de cuatro ruedas y dos mulas, 13.

Porque en el embarcadero, el rey puso un peaje que reportaba importantes ingresos a la Corona. Dicho peaje funcionó entre el XVI y el XIX, y su estudio ha permitido al hispanista David Ringrose estudiar el crecimiento económico de Madrid y su entorno. Este libro, en inglés, (Madrid and the Spanish Economy, 1560-1850) puede leerse en línea.

En fin, el paso del río se completará con barcas en Titulcia, o en Mejorada, pero habrá que esperar a la construcción de un primer puente, en 1819. Aunque este se hundió, y entre 1831 y 1845 hubo que volver a la humilde barcaza para asegurar la comunicación de la corte real con Levante. Así, en diciembre de 1840, gracias a las noticias de la Gazeta de Madrid, tenemos noticia del arriendo de la explotación de la barca en algo más de cuarenta mil reales.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Rivas Vaciamadrid y la Vuelta Ciclista a España: 2006-2008

(El pelotón de la Vuelta 2008 por la Avenida de Covibar) / 21 septiembre 2008

(La cabeza del pelotón de la Vuelta a España 2008 circula por Covibar) /21 septiembre 2008

(Recorrido de la edición 2008: pulsa sobre el mapa para verlo más grande). En esta edición la Vuelta no trabaja con Google Earth (sí lo hace TVE) y la elaboración del trayecto es mía.

(Edición 2007. Fernández Bustinza y Sebastién Minard, del equipo francés Cofidis, bromean con el pelotón en el cruce de Arganda del Rey). Fuente: Unipublic. Vuelta Ciclista a España 2007.

(En el año 2006 era posible ver el recorrido de todas las etapas en Google Earth. Aquí tenemos el trazado de la contrarreloj individual). Fuente: Unipublic. Vuelta Ciclista a España 2006.

El domingo, 21 de septiembre, la Vuelta Ciclista a España discurrirá, por tercer año consecutivo, por nuestra ciudad . Sé que este blog está dedicado a la Historia y a la Geografía, y esta entrada parece más bien dedicada al deporte. Pero creo que la importancia de este acontecimiento, para una localidad tan joven como Rivas, supone elevarlo a la categoría de histórico.

En ediciones anteriores la Vuelta había circulado cerca de Rivas Vaciamadrid. Así, en el año 2003 la penúltima etapa se disputó, en contrarreloj, entre Guadalajara y Alcalá de Henares. Al año siguiente, circuló por Mejorada del Campo, Velilla de San Antón, La Poveda y Arganda del Rey, en dirección a Morata de Tajuña

(El recorrido en: http://ww0.lavuelta.com/05/espanol/recorrido/etapa21.html?e=21)

Pero el año 2006, la etapa anterior al último día, en la Castellana, se celebró en Rivas Vaciamadrid. Se trataba de una contrarreloj individual, de 27,5 Kms, que fue ganada por Alexander Vinokourov, arrebatando así el maillot oro al actual campeón olímpico de fondo en carretera, Samuel Sánchez.

(El rutómetro puede consultarse en:


Al año siguiente, la Vuelta 2007 también empezó en Rivas Vaciamadrid y terminó en Madrid, con 104,2 kms. El control de firmas se realizó en Rivas Futuro para, a continuación, hacer una salida neutralizada de 8,5 kms hasta la M-823. Desde aquí, el pelotón circuló hasta la Poveda y Morata de Tajuña, desde donde la carrera se reincorporó a la A-3 en dirección Madrid. El recorrido entró por Rivas Pueblo, subió por la Avenida de Levante, César Manrique y Avenida de los Almendros, para enlazar con la A-3 por el paso inferior.

(ver rutómetro en http://www.lavuelta.com/07/espanol/recorrido/etapa21.html?e=21)

Era el domingo 23 de septiembre y sólo quedaba llegar hasta la Castellana de Madrid, donde ganó Danielle Benati, y proclamar a Denis Menchov, del Rabobank, campeón de ese año. Compartieron el podium Carlos Sastre, a 3:31 y Samuel Sánchez, a 3:46.

El domingo 21 de septiembre de 2008, la Vuelta Ciclista recorrerá unos siete kilómetros de casco urbano, en apenas veinte minutos. Espero que todos disfrutemos de esos momentos.

(Se puede consultar el rutómetro, con los horarios, pinchando aquí: Aparecerá la altimetría, pero si pinchas en la pestaña superior "horarios", tendrás más detalles)

martes, 26 de agosto de 2008

El tren de Arganda: trazado ferroviario entre la estación del Niño Jesús y la de Arganda del Rey.

En esta entrada ofrezco una presentación que reconstruye el trazado ferroviario del tren de Arganda, entre Niño Jesús y Arganda del Rey.

Conocido como "El tren de Arganda", este ferrocarril partía de los alrededores del parque del Retiro y llegaba hasta Alocén, en Guadalajara. Aquí, en Vaciamadrid, tenía una estación y un puente metálico sobre el Jarama. La primera ha sido recuperada por la red de Metro; el segundo aún subsiste, utilizado por la asociación Vapor Madrid, que hace circular periódicamente un convoy reconstruido del antiguo ferrocarril del Tajuña.

Espero que este documento ayude a conocer mejor una parte tan importante de nuestra historia cotidiana reciente y a contribuir a mantener vivo el recuerdo de este humilde ferrocarril de vía estrecha.

Para descargar esta presentación, y poder verla con mejor calidad y a toda página, podéis hacerlo pinchando sobre este enlace.

lunes, 25 de agosto de 2008

El Castillo de Ribas: fotografías y actuaciones arqueológicas en la zona.

(Zona aproximada de las actuaciones arqueológicas de 2002-2004, en los accesos de la M-823 a la Avenida de las Provincias)


(Zona de la ermita del Cristo de Rivas en 1956. Aún son visibles los restos del Caserío de Ribas, que fue abandonado durante la Guerra Civil)


(Glorieta donde se ubicaba el antiguo Caserío de Ribas. A la derecha, bajando, se encuentra muy próximo la ermita del Cristo)

(Cerámica y teja halladas en superficie en el cerro del castillo de Ribas)

(Vista de la ermita del Cristo de Rivas desde el cerro del castillo)

(Vista del cerro del castillo desde la carretera del Cristo de Rivas)

El castillo de Ribas, como ya es sabido, era un pequeño recinto fortificado que custodiaba el acceso al agua del río Jarama por los agricultores de la zona. Construido sobre un promontorio, vigilando los cortados del río, este edificio no soportó el desplazamiento de los centros de poder e influencia a otros lugares, alejados de estos antiguos enclaves defensivos. Así, hacia 1575, las Relaciones Topográficas de Felipe II ya daban noticia de su abandono:

" (respuesta treinta y seis) ... Declararon que en este pueblo hay una casa que es de don Alonso de Mendoza, y no tiene epitafios, es llana, y cerca de la dicha casa han oído decir que solía haber un castillo, el cual estos que declaran no le conocieron, hay cimientos de grande edificio que está en un cerro, quién le derribó o no, no lo saben, más que a la sazón se llamaba del Castillo, y esto declaran..."
(Alvar Ezquerra, Alfredo., Relaciones Topográficas de Felipe II. Madrid, 1993. p. 646.)

En otra entrada de este blog he indicado la ubicación de lo que fue este modesto castillo, frente a la actual ermita del Cristo de Rivas. Lo que aporto ahora son más fotos, “in situ”, de las vistas que se aprecian desde el mismo y de los restos que son fácilmente visibles en superficie. Como se aprecia, son piezas cerámicas y teja, de época indeterminada. La verdadera catalogación fue realizada por Basilio Pavón Maldonado, hace veinticinco años, en la revista Al Qantara (Vol. 4, 1983, pp. 377-380).

Por otro lado, la Comunidad de Madrid ha realizado varias actuaciones a raíz de las obras de mejora de los accesos de la M-823 a la Avenida de las Provincias, ya en Rivas Vaciamadrid. Así destacaremos la glorieta que se aprecia en las fotos, en la que se encontró un horno del siglo XVIII, pero ni rastro de vestigios medievales. Cerca de aquí, en el caserío de Ribas, abandonado durante la Guerra Civil, se documenta actividad entre los siglos XV y XVII: Los resultados, acompañados de algunas fotos, pueden consultarse en estos enlaces:


Hoy en día, lo único visible son los dos pequeños fosos del montículo: uno en la zona norte y otro, más pequeño en la zona sur (la que da a la ermita del Cristo). En el primero de ellos (no tenían otro sitio) se ha colocado una gran torre de alta tensión. Y eso que es monumento declarado bien de interés cultural por Decreto 22 de abril de 1949 (BOE 5 mayo de 1949)  y Ley 16/1985 del 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español.

En esta noticia, publicada por el periodista Enrique Villalba en el Diario de Rivas, se contiene una amplia compilación de bibliografía y fuentes sobre el castillo de Ribas de Jarama.

jueves, 14 de agosto de 2008

Vaciamadrid:III. El Real Canal de Navegación del Manzanares

(Proyecto de embarcadero de Vaciamadrid. 1829-1830)

(Mapa de la provincia de Madrid; de Tomás López, 1773)

En 1756, Carlos de Simón Pontero, alcalde de Madrid, volvió a recuperar la idea de crear una red de canales fluviales interiores de navegación, con el fin de agilizar y abaratar los transportes y el abastecimiento a la corte. Esta idea se enmarcaba en la corriente de proyectos que pretendían modernizar España a la luz de las ideas de la Ilustración.

Sin embargo, hubo que esperar a 1770 para que se constituyese una Compañía, cuyo fin sería construir canales de navegación perpetuos “comprehendidos en el distrito de veinte leguas en contorno de Madrid”. Por estas vías podrían transportarse, por espacio de una concesión de cincuenta y cinco años, cualquier efecto, a la vez que se dispondría de hasta quince barcos de su propiedad, con pleno derecho de libre navegación.

El rey se mostró completamente de acuerdo con el proyecto, favoreciendo las expropiaciones de terrenos, abriendo caminos nuevos, cediendo la explotación de canteras y facilitando el préstamo a interés, como si de una real obra se tratase. Así, pronto comenzaron a construirse los canales, embarcaderos, cobertizos y puentes de madera, sin posibilidad de oposición por parte de los dueños de molinos o acequias, pues el proyecto era prioritario en los deseos de Carlos III.

Por eso, las obras avanzaron a buen ritmo, administrada su financiación por el Real Banco de San Carlos (antecedente del Banco de España). En el mapa de Tomás López, de 1773, sobre los alrededores de Madrid, ya se incluía el trayecto del Real Canal de Navegación. Y así, en 1791 el ingeniero Miguel de Hermosilla, al frente de los trabajos, estaba decidido a llevar el canal del Manzanares hasta Aranjuez.

Sin embargo, las obras sólo se efectuaron hasta el embarcadero de Vaciamadrid, desde el llamado “Soto de la Arganzuela”, cerca del Puente de Toledo. La ausencia de un caudal adecuado de agua, la inestabilidad política de los primeros años del siglo XIX y la supresión de los fondos a partir de 1820, hicieron que el proyecto quedará arruinado. Aún así, en 1825 se procedió a reparar los desperfectos, y el duque de Alagón nos informaba de que: “...se ha dado comienzo a los trabajos de prosecución del Canal por la construcción de la décima esclusa que es la única obra de consideración que se presenta asta el pueblo de Vaciamadrid, para la cual se ha hecho la escavación, se estan clavando las estacas, concluyendo el emparrillado y conduciendo todos los materiales necesarios, y cuando esta obra esté ya a punto de concluirse se empezará la apertura del cauce del Canal con toda la actividad que permitan los fondos de la empresa…”

De esta manera, y hasta 1862, en que comenzó a funcionar el ferrocarril, el canal se aprovechó hasta la décima esclusa para transportar algunos materiales, como yeso y piedras, para los edificios de Madrid. A partir de esos momentos, ya definitivamente, el canal quedó abandonado, y hoy en día apenas subsisten algunos restos. Por ejemplo, las dársenas para el embarcadero de Vaciamadrid se quedaron en proyecto, como otros muchos, que pueden observarse en el artículo de María Teresa Fernández Talaya.
Bibliografía digital:
  • Fernández Talaya, María Teresa., El Canal del Manzanares, un canal de navegación en el Madrid de Carlos III. Artículo disponible en formato PDF, contiene imágenes de planos y alzados sobre el proyecto.
  • El mapa de Tomás López, reproducido en esta entrada, está en Sambricio, Carlos y Lopezosa Aparicio, Concepción; Cartografía histórica. Madrid, región, capital. Comunidad de Madrid, 2002.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Vaciamadrid, "desembarcadero de Madrid": II. Carduchi y los Grunemberg

(Proyecto de navegación entre Madrid y Toledo. Carlos y Fernando Grunemberg. 1668. Publicado en Merchán Gabaldón, Faustino., Madrid puerto de mar: un puerto (seco) de ilusión y la contribución de la ciencia y la ingeniería al desarrollo de la sociedad)

(Cauce del río Jarama a su paso por Vaciamadrid. Agosto 2008)

Después de la muerte de Antonelli, tuvieron que pasar más de cincuenta años para que se recuperase la idea de unir Madrid y Lisboa por vía fluvial. Así, el ingeniero Carduchi, en 1641, reabrió las posibilidades de hacer navegable el Tajo. La finalidad era esencialmente militar, pues se trataba de llevar tropas y víveres para impedir la separación de Portugal que, desde 1580, pertenecía a la monarquía hispánica.

Lo cierto es que en 1599 se habían fabricado nuevas chalupas para la navegación fluvial por el río Tajo, con Felipe III y su corte. Además, hasta 1627, y aún después, iban los reyes hasta Aranjuez desde Vaciamadrid, por lo que el cauce del río Jarama y sus orillas estaban especialmente cuidados.

En fin, en el citado reconocimiento de Carduchi, se habla de la necesidad de hacer una presa en El Pardo para elevar el caudal del río hasta la Casa de Campo. Desde allí, podría continuarse la navegación hasta el puente de Toledo y, siguiendo el curso normal del Manzanares, hasta Vaciamadrid. De este proyecto no se supo nada más, pero lo cierto es que hasta Carlos II, la corte de los Austrias españoles siguió viajando hasta Aranjuez desde Vaciamadrid, que era conocido como el “desembarcadero de Madrid”

Sin embargo, desde el punto de vista político y económico, el siglo XVII estaba asistiendo al desmoronamiento de España como potencia europea, en favor de Francia, Holanda e Inglaterra. Aún así, en 1668, los ingenieros Carlos y Fernando de Grunemberg, presentaron de nuevo un proyecto para hacer navegable el Manzanares desde El Pardo hasta Toledo. Se decía en la memoria, que el río tenía hasta diez veces más caudal del necesario para la navegación, y que el problema estaba más en apartar las aguas que en encerrarlas. Sobre ello, estimaban muy necesaria la conveniencia de tener establecida la Corte en las márgenes de ríos caudalosos, por lo que tenía de certidumbre en el aprovisionamiento de productos necesarios para su mantenimiento.

Estos animosos ingenieros, poniendo el dinero de su bolsillo, llegaron a efectuar las nivelaciones pertinentes desde el puente del Pardo hasta Vaciamadrid, y desde allí hasta San Martín de la Vega. En total, 193.200 pies, doce leguas o unos sesenta kilómetros, con un desnivel máximo de tres dedos y media de caída. El mapa que encabeza esta entrada pertenece a las mediciones realizadas.

En relación a este intento, Miguel Osorio, incluyó, en 1677 un proyecto de presa, en el Jarama a la altura de Vaciamadrid, para que puedan pasar a la vez dos barcas, a través de la acequia, hasta Toledo, con lo que ello suponía para asegurar el mantenimiento de la Corte

Sobre el entusiasmo que suscitó el proyecto, y el papel que empezó a asignarse a los científicos emprendedores en España, baste incluir la respuesta que un consejero dio a la regente Mariana de Austria: “Si Dios hubiese deseado que ambos ríos hubieran sido navegables, con solo un fiat (hágase), lo habría realizado, y sería atentatorio a los derechos de la Providencia lo que ella, por motivos inescrutables, hubiese querido que quedara imperfecto”.


Bibliografía digital:

martes, 12 de agosto de 2008

Vaciamadrid:la navegación fluvial entre Lisboa y Madrid. I. Antonelli.

(En este lugar, ahora dentro del término municipal de Rivas Vaciamadrid, se produce la unión del Manzanares con el Jarama. Agosto 2008)

Desde el siglo XV ya se documentan estudios para unir el Manzanares y el Jarama y conseguir así una vía de comunicación para abastecer Madrid. Este proyecto, aparte de los problemas políticos y las grandes empresas acometidas por la monarquía, se abandonó debido a los perjuicios que se ocasionarían a los molinos, que perderían caudal de agua y, por ende, capacidad de trabajo y recaudación.

Pero a mediados del siglo XVI la idea de hacer navegable el Tajo hasta Madrid cobra gran fuerza con el impulso de Felipe II a esta idea. Así, sabemos que Turriano (Giovanni Torelli) escribió en su libro “Los 21 libros de los ingenios y las máquinas” sobre la posibilidad de hacer navegables los ríos, mediante sistemas de esclusas, canales e incluso viaductos que salvaran desniveles.

El proyecto entusiasmó al rey prudente, que comenzó a comprar terrenos en Aranjuez, Casa de Campo o Vaciamadrid con el fin de controlar las riberas de los ríos cercanos a la corte. De hecho, se convirtió en el principal propietario de lo que luego sería la provincia de Madrid. Además, confío la ejecución de las obras pertinentes a Juan Bautista Antonelli, de quien he incluido un fragmento de un día de navegación entre Vaciamadrid y Aranjuez. La muerte de este personaje, en 1588, significaría la interrupción, casi definitiva del proyecto. Pero ¿Quién era Antonelli? ¿Qué obras realizó para la monarquía hispánica?.

En primer lugar, hay que aclarar que los Antonelli constituyen una saga de arquitectos al servicio de los reyes españoles. Durante tres generaciones y un siglo, ejercieron sus actividades de ingeniería en fortificaciones por el Mediterráneo y el Caribe. Originarios de Gaetta, en Italia, parece ser que el primero en llegar fue Juan Bautista, al que seguiría su hermano Bautista, y sus sobrinos Cristóbal Roda, Juan Bautista el Mozo, Cristóbal y Francisco Garavelli.

Cómo ya he indicado antes, aparte de su actividad constructiva, Juan Bautista Antonelli estudió profundadamente la posibilidad de hacer navegable el Tajo hasta Madrid. Y, aparte de la noticia sobre la travesía de Felipe II, sabemos que acometió determinadas obras, proyectó presupuestos, y llegó a navegar, en persona, desde Lisboa hasta la corte. Parece ser, según la relación de Esteban de Garibay, que el ingeniero partió desde la capital portuguesa en una chalupa, adaptada a la navegación fluvial, llegando a Toledo el viernes, 19 de enero de 1582. Desde allí, tras unos días de descanso:

“Navegó esta chalupa el mismo día (24 de enero) á la tarde camino de Aranjuez, y mas arriba. Dejando al Tajo, entró en el río Jarama; y mucho mas arriba, dejando éste entró en el de Madrid, y subió por él á esta villa con grandísimo concurso de cortesanos a tan gran novedad. De Madrid subió mas arriba la chalupa hasta la ribera de la casa del Pardo; y habiéndose detenido muchos días en estas cosas, dio su vuelta de allí para Madrid y Aranjuez, y pasó por Toledo, sin sacarla del río, como á la subida en 3 de marzo, sábado, por la mañana, y continuó su navegación para Lisboa adonde llegó en salvamento”.

Es decir, desde Toledo, subió por el Jarama hasta su unión con el río Manzanares y, remontando éste, llegó hasta el Pardo. Después, regresó a Toledo y desde allí a Lisboa.

Dos años más tarde, encontramos a Antonelli reconociendo las posibilidades de navegación entre Sevilla y Córdoba y, en ese mismo año, compartiendo lugar con Felipe II y los poderosos personajes de la Corte, río abajo, hacia Aranjuez.

Lamentablemente, nuestro protagonista murió en 1588, justo después de haber conseguido que una expedición de siete barcas partiese de Toledo, el 31 de enero, y llegase a Lisboa quince días después. La segunda expedición no llegó a realizarse, puesto que en esos momentos la prioridad de la monarquía hispánica era la expedición contra Inglaterra y, después, recuperar los daños sufridos en la misma. El proyecto quedará aparcado hasta mediados del siglo siguiente, y el trabajo de Antonelli, casi olvidado.

En todo caso, en el abandono de esta idea, también influyeron las opiniones de altos estamentos de la ciudad de Toledo. Así lo expresaba Garibay:

“No quiero pasar en silencio en este lugar haber estado tan rebelde toda esta ciudad en general, por no lo entender, que no hallé en ella persona alguna en el estado eclesiástico y seglar que no la abominase y se riyese de ella, y que no la estimase y juzgase por dañosa y mala. ¡Cosa absurdísima y de grande ignorancia Creer que lo que á todo el mundo es de grandísima utilidad ha de ser malo para solo Toledo! Hartas conferencias y disputas tuve sobre esto con gentes muy graves, y solo fue de mi voto juanelo Turriano”

Al menos, en cualquier caso, siempre nos quedarán estos versos de Martín Alonso Arias, regidor de Alcántara:

El ingenio mas raro y peregrino
Que en el mundo universo se ha hallado,
Y un juicio tan claro y acendrado
Que alcanza poco menos que divino
Es uno que de Italia á España vino,
Que servir á Filipo ha profesado,
A quien el gran Monarca ha encomendado
Que por el hondo Tajo abra camino:
La obra mas insigne y excelente
Que hasta hoy se ha visto en nuestra España
De quien se han mil bienes prometido.
Juan Bautista es este hombre preeminente,
De quien admira ver la traza extraña
Que en el orbe otra tal jamás ha habido.

Bibliografía digital:

Sobre los Antonelli recomiendo especialmente una gran página electrónica, titulada Los Antonelli, arquitectos de Gatteo. En ella se pueden encontrar documentos, mapas, proyectos y biografías. Muy espectacular la representación en tres dimensiones de los fuertes de La Habana y Cartagena de Indias. Pero sobre lo que nos ocupa, en el apéndice documental, pueden consultarse los documentos 6 (Propuesta que hizo Juan Bautista Antonelli á Felipe II sobre la navegación de los demás ríos de España) y 10 (Relacion de la navgacion del Tajo, escrita por Esteban de Garibay en sus obras genealógicas manuscritas, tomo v, parte 2, lib. 38, tit. 8), entre otros.